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¿Por qué me gustan los malotes? Parte I

¿Por qué me gustan los malotes? Parte I

Querida amiga y lectora, para saber si eres de mi tribu de colgadas y antes de que te dé la noticia rotunda de todo lo que ello significa y trae en consecuencia, merece la pena te hagas estas preguntas:

  • ¿Te sientes inevitablemente atraída hacia el chico que no te hace caso?
  • ¿Te encanta que siempre propase los límites y las normas, aun cuando esto implique perderte “cierto respeto”?
  • ¿Te despierta el interés que se muestre como muy inconquistable y que todo le da igual?
  • ¿No sentirte vip o exclusiva e importante te pone más que te resta?
  • ¿Te ha pasado ya varias veces que sales con chicos que te conquistan fuerte al principio y luego van perdiendo gas cuando tú estás completamente colgada?

 

Diosa y amiga, si tus respuestas han sido mayormente afirmativas…, tengo que darte una noticia: con un 99,9% de acierto, todavía no has despertado a la diosa que hay en ti.

 

Vale, sí, puede que tu vida no sea una ruina…. Pero tampoco has alcanzado tu mejor versión, que es lo mismo que decir que hay algo de sombra en ti. Te lo explicaré mejor.

Cuando te atrae un chico como el que hemos descrito, estamos hablando de que te atrae un hombre emocionalmente no disponible, o lo que es lo mismo, un hombre inmaduro.

Que este chico en cuestión no sea emocionalmente disponible supone que:

  • No quiere saber nada de sus emociones. No las quiere atender. No le son gratas, ni por supuesto tampoco lo serán las tuyas.
  • Que tus emociones le recordarán a las suyas, las cuales no sabe gestionar y rechaza por completo y te hará sentir, irremediablemente, inadecuada. Y al cabo de un tiempo, inferior.

 

 ¿Suele ocurrirte que te quedas esperando algo de él que nunca llega?

Esta es la razón.

 

Sí, obviamente se huele cierta caquita emocional en él. Algún atasco emocional antiguo debe de haber por ahí en su corazoncito. Y añado que este atasco, este dolorcillo que se intuye, estos momentos de desnudez y vulnerabilidad que a veces le salen, que nos hacen sentirnos tan compasivas, nos pone tan mamis, tan salvadoras… ¡Es una empresa tan digna de amor…! ¡Pues no! ¡Vade retro satanás! ¡No caigas en las redes! ¡Ni se te ocurra!

Perdona por el pequeño inciso. Seguimos.

Este hombre no sabe nada de las emociones ni quiere. Y en tanto en cuanto, queramos o no, somos seres emocionales, por lo que esto será la crónica de la muerte anunciada de una relación, inevitablemente y con ciertas pérdidas colaterales por el camino. Ya te lo digo yo.

No sólo supone que la relación muera tarde o temprano… En realidad, todas lo hacen. Lo que importa más en realidad son los daños colaterales que esto puede producirte. No son moco de pavo. Ya puede tener pasta, un cochazo, tableta de chocolate, ser exitoso, tenerla grande o ¡hacer el salto del tigre! Ya te digo yo que nunca compensará lo maltrecho y destrozado que te dejará el corazón.

Una relación con este “rebelde sin causa” sería lo que yo llamo: hambre para hoy y miseria para mañana porque…

¿Sabes lo que ocurre cuando alguien no atiende a sus emociones?

Pues que estas funcionan inconscientemente. Las emociones reprimidas se convierten en inmensas al no ser atendidas regularmente, cobran tanto poder que acaban irremediablemente mandando de nuestros actos. Y, ojo al dato, todavía más de aquellos actos que son más importantes y significativos, que son de por sí los que tienen una mayor carga emocional.

La conclusión es que acabas convirtiéndote en un ser cero racional, guiado o guiada por la urgencia y la impulsividad, donde la inteligencia y la razón brillan, pero por su ausencia.

Esa es la razón por la que estos hombres se comportan de forma impredecible y estarán aun menos cuando tú más los necesites.

Que no te sorprenda que te hagan la jugarreta ese día tan especial, el día que ocurre algo importante. ¿El día que vas a parir? ¿El de nochebuena que viene tu familia? ¿Ese que no hay dinero en cuenta y te está llamando el banco sin parar?… Imagínate que sea agradable o desagradable lo que ocurra, ¡ni importa! Lo que si sabemos es que será un día con carga emocional.

Si estos hombres tienen el vaso cargado de emociones sin atender desde tiempos inmemoriales … ¿Qué quieres? ¡Menudo atasco! Y cuando viene algo importantillo, se desbordan y tú, su novia buena y que lo cuida, que le ve ese lado vulnerable que pocos ven porque sale poco, te comes el marrón o te encuentras el día importante ¡más sola que la una!

Definitivamente no es lo que mi abuela querría para mí como marido.

Y añado más. Te reconstruyo la imagen de lo que es capaz de hacer este “individuo tan guay” y que nos gusta tanto.

¡Las liará pardas y tan pardas!

Un hombre emocionalmente acorazado inevitablemente recurre a las evasiones. Y a saber cuál será su droga estrella… Te pongo algunos ejemplos posibles: que sea un mujeriego empedernido, que trabaje como un robot para conseguir estatus, que beba mucho, que tome drogas, que se machaque en el gimnasio por él y por todos sus compañeros, etc.  Cualquier cosa, desde ir al gimnasio hasta que le dé por la espeleología en el Himalaya, ten por seguro que será lo que sea sin medida alguna. Si le gusta esquiar, por ejemplo, lo hará ¡como si no hubiera mañana!

¡Para volverse loca!

Y también apuesto, para rematar el cuadro, a que no estará muy interesado en llevarte a los Alpes a esquiar… Me temo mucho que no. Uno cuando está con su droga, está con su droga. Palabras mayores.

Aquí es cuando vienen mujeres a mis sesiones diciéndome que son infelices y que no saben por qué están enamoradas de alguien así que no les cuida. Así que les digo: ¡Únete a la tribu! Algunas ya hemos descubierto porque nos atraen los sapos. Sin bajar la guardia, eso sí.

¡Hola! Me llamo X, soy adicta a los malotes y mi vida se vuelve ingobernable. Bueno, ingobernable si acabas saliendo con uno de ellos y sin Rock&Roll si todavía te atraen y simplemente te dedicas a reprimirte de ellos.

El objetivo es liberarte de tu sombra, porque tu sombra se ve atraída por otra sombra -la suya-, y solo solucionando el problema de raíz empezarán a gustarte hombres equilibrados, ni los pagafantas ni los capullos. ¡Ese es el plan!

¿Sabías que existe una explicación para esto?

En una siguiente entrega te contaré:

  • Por qué te resultan estos chicos tan tan tan absolutamente atractivos e irresistibles. Por supuesto existe el porqué y es muy físico y energético.
  • Por qué es imposible que dejen de gustarte si no sabes lo que te contaré: cómo se produce y actúa la sombra.
  • Qué puedes hacer para recuperarte si te han hecho daño.
  • Por qué acabas “despreciando” y siendo un poco hostil y descortés con los chicos buenos.

¡No te lo pierdas!

Despierta a la diosa que hay en ti.

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