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Me quiere o no me quiere

¿Me quiere o no me quiere?

Por Isabel Tarín

¿Alguna vez te has hecho esta pregunta en los primeros meses de una relación? ¿Me quiere o no me quiere? Seguro que coincides conmigo en que solo el hecho de hacértela indica que es muy posible que haya “tomate”. Y más si te la haces muchas veces y no solo al principio, lo cual puede significar que estás atascada, en un limbo, perdiendo tu precioso tiempo.

 Te propongo que juntas hagamos una investigación exhaustiva para que por fin salgas de dudas. 

Fase 1: el test

¿Me quiere o no me quiere?

Responde con “Sí”, “No” o “A veces”. 

  1. ¿Te escribe cada día o casi? (Y no solo para contestar a lo que tú le escribes primero).
  2. ¿Es rápido contestando a tus Whatsapps, nunca deja una conversación contigo a medias (o se disculpa si ocurre) y notas que no tiene prisa por terminar la conversación? 
  3. ¿Propone citas lo antes posible porque notas que tiene muchas ganas de verte?
  4. Si no puede verte ¿busca excusas para llamarte y aunque sea oír tu voz?
  5. ¿No llega tarde a las citas, nunca cancela y siempre propone en esa cita otro plan próximo?
  6. ¿Acudió duchado, afeitado y perfumado a vuestra última cita? (¿O de prisa y corriendo con la ropa del trabajo y sin duchar?)
  7. ¿Te lleva a cenar a sitios bonitos y también le gusta invitarte?
  8. ¿Cuando quedáis trata de estar a solas contigo, tocarte aunque sea el pelo o la mano o tener intimidad?
  9. ¿Expresa su deseo de que conozcas a su gente y te dice que les ha hablado de ti?
  10. ¿Se interesa genuinamente por ti? Es decir, ¿te hace preguntas profundas como si te gustaría casarte, ser madre, vivir en el campo o cuáles son tus sueños? ¿Se preocupa por tus necesidades si tienes frío, si estás cansada, si necesitas un abrazo o unas palabras de apoyo?

¿Cómo te ha ido?

Mayoría de respuestas “Sí”: No hay dudas: te quiere. Deberías dejar de leer este post ipso facto e irte a hacer otra cosa que te haga más falta.

Mayoría de respuestas “No”: Tampoco hay dudas, no está interesado en ti. Por lo menos no con amor pasional, sino un amor de amigos o de rollete quizás. Pero seguramente no es eso lo que estás buscando. 

Mayoría de respuestas “A veces”: Sigue leyendo porque aquí hay tomate. No todo está perdido, solo vamos a investigar qué le está haciendo dudar. 

Fase 2: Identificando a los hombres “indecisos”

Si no me quiere, ¿por qué no me deja? ¿Por qué siempre tiene ganas de hacer el amor conmigo? ¿Por qué me envía whatsapps a menudo? ¿Por qué un día me habló de casarse conmigo? ¿Por qué una vez haciendo el amor dijo le gustaría mucho tener un hijo conmigo? ¿Quién en sus cabales diría eso si no fuese cierto? 

Lamento decirte que te caigas del pino ya mismo, sí, hay más “tarumbas” emocionales de los que te piensas. Vayamos pues con los 4 tipos de hombre que te harán dudar al principio. 

Grupo 1. Indecisos para salir corriendo

1. Hombres MIP (mínima inversión posible)

Estos son los hombres que el coach Matthew Hussey llama MPI—Minimum possible investment— , que en nuestra versión española son MIP (mínima inversión posible), que son los que aparecen y desaparecen como el Guadiana e invierten el mínimo esfuerzo posible en ti, enviándote algún mensajito cada cierto tiempo (), para que no te acabes de olvidar de ellos. Te dan migajas.

Los MIP son fans de los emojis estúpidos, como enviarte caritas sonrientes, berenjenas, plátanos, o enviarte un “te echo de menos. ¿Cuándo nos vemos?” después de tres meses sin contacto. En fin, tienen un código secreto que solo entienden ellos. 

No, no te quieren. Ni a ti ni a nadie, diría yo. Tienen un corazón en sombra y te utilizan como una droga para evadirse de sí mismos. 

La sentencia debería ser lo más tajante posible: Huye. Bloquéalo. ¡Ya mismo! Forever and ever!

Los Hombres MIP:

un mensajito hoy y otro dentro de dos semanas, pero ni comen ni dejan, solo hacen que pierdas tu tiempo.

2. Hombres tragaperras (hacia la ruina sin darte cuenta)

Este es el peor de todos. Es el hombre inmaduro, pero hay dos subtipos: 1) el adolescente y 2) el niño eterno. Y debes saber que… quien con el adolescente se acuesta “meada” se levanta, pero quien con el niño se acuesta “meada”, “cagada”y “vomitada” se levanta.

Este es el hombre con el que tienes citas, conversaciones y relaciones sexuales intensas, en las que la diversión, la compatibilidad y la complicidad es innegable, de las que después llegas a tu casa con una sonrisa que no te cabe en la boca, pero que al día siguiente “el hombre adolescente” no escribe o si lo hace se muestra frío y distante, y el “hombre niño eterno” sí lo hace, y además con mucha pasión y regularidad, pero solo durante un tiempo, hasta que se canse de su juguete (que eres tú). 

Con el “Adolescente eterno” tienes la sensación de que casi te ha tocado el premio gordo—el amor de tu vida—, pero que solo tienes que “echar” unas monedas más para convencerle del todo. Y con el “Niño eterno” que efectivamente ya te ha tocado el premio gordo, pero no sabes porqué cada día que pasa sientes que estás perdiendo su atención y que se va descafeinando lo vuestro día a día sin que sepas la causa. Tu preocupación y obsesión va creciendo hasta alcanzar límites insospechados.

Como es muy difícil irse cuando “algo es casi perfecto”, pues ahí te quedas echando monedas hasta que acabas arruinada, de energía, de autoestima y de fe

Y por si fuera poco cuantas más monedas “echas” más cansada estás tú, más empeoras y menos te quiere. Y te acaba dejando él a ti. Eso sí, como son tan cobardes e inmaduros irán dejando que lo vuestro muera, en vez de decir la verdad claramente porque se cagan de miedo siquiera para soportar el enfado de otros.

La sentencia de nuevo es la misma: Adiós. ¡Cuánto antes! No esperes a estar endeudada hasta las cejas y que no puedas ni moverte del sofá de lo seca que te ha dejado. En este caso particular te recomiendo pedir ayuda profesional porque acabar con la relación será como dejar cualquier adicción. ¡Muuuy difícil! 

Hombres tragaperras: “Casi casi está enamorado de mí. Echaré una moneda más de esfuerzo”. Así, hasta tu ruina.

3. Hombres atormentados (siempre insatisfechos)

Este es un hombre que acarrea mucho dolor emocional, muchas lágrimas sin llorar. Por eso arrastra un pasado de problemas en sus relaciones porque en ellas proyecta su dolor emocional no reconocido ni sanado. Algunas situaciones son comunes para este tipo: tuvo problemas para gustar a las chicas en la adolescencia, está en pareja muchos años pero nunca le va realmente bien o ya se ha separado o divorciado de forma muy lenta, dramática y dolorosa. 

El hombre atormentado vive ocultando que en su interior está profundamente triste y deprimido. Con los años se ha hecho una coraza tan gruesa, para no sentir su dolor ni que otros lo descubran, que al final ni si quiera él mismo sabe quién es, qué quiere, qué siente ni qué le hace feliz. Ha perdido el norte. Así que viven haciendo prueba y error a ver si por fin sienten que algo le mueve por dentro.

Estos son los hombres que un día te dicen “te amo”, “quiero tener un hijo contigo”, “¡comprémonos una casa juntos!”, y al día siguiente quieren acabar con la relación.

Se sienten tan pequeños, perdidos e inferiores por dentro que para que ni siquiera su pareja lo descubra se distancian emocionalmente e impiden de muchas maneras la verdadera intimidad. Utilizan pretextos como obsesionarse con el trabajo, el deporte, el dinero, provocan peleas por celos o cualquier otro asunto, o priorizan a su relación una actividad que realizan solos, como el deporte, beber, jugar a videojuegos, etc. Así que, acaban huyendo ellos de la relación, haciendo huir al otro o con parejas que tampoco quieren intimidad real.

No obstante, aunque siempre sufren en el amor no cejan de hacer nuevos intentos, cada vez con más recelo, eso sí. Porque en su fuero interno tienen la esperanza de que el amor por fin les llene y “les salve” de la tarea de sanar sus demonios internos que tienen pendiente pero de la que no hacen más que huir.

La sentencia es ¡aléjate! Ninguna relación les funcionará hasta que no sanen y ni todo el amor del mundo sería capaz de sanar a quien no está en disposición de dejarlo entrar.

Hombres atormentados: perfectos para perder el norte.

Grupo 2. Indecisos dignos de perseverar

4. Hombres con banquillo (solo necesitan un poco más de tiempo)

Muchas mujeres caen en el error de pensar que si el hombre no se decide pronto por ellas, casi a primera vista, es mala señal, cuando es todo lo contrario. Que las personas tengan banquillo está bien. Yo diría que hasta que es una muy buena señal. ¿Qué pensarías de alguien que compra un piso sabiendo apenas de él? ¡Pues qué está “p’allá”! Pues lo mismo o más para las relaciones sobre todo si eres adulta, que con quien te casas es la decisión más importante de tu vida. 

No te quedes con lo primero que ves, busca, compara, toca y escoge lo mejor (si puedes).

Sentencia: Dale tiempo de mirar bien lo vuestro y sobre todo ¡dátelo a ti también! “Vísteme despacio que tengo prisa”. Mejor es ir poco a poco y estar atinadas con la elección.

Hombres con banquillo: No se “casan” a la primera. Buscan, comparan, prueban y escongen.

5. Hombres muy exigentes (el problema no es él, eres tú)

Sí, este hombre quiere compromiso. Sí, ve cosas buenas en ti y sí, ha estado contigo porque veía posibilidades. Sin embargo, después de un tiempo considerable en periodo de prueba lo notas descafeinado porque está llegando a la conclusión de que no le gustas tanto y esto es sobre todo por una cuestión: porque tú eres poco exigente.

El hombre exigente quiere una mujer exigente con él y también con ella misma. Este hombre suele ser inteligente, muy trabajador, honesto y con valores, sobre todo por una cuestión: él es de calidad y le gustan las cosas de calidad

El hombre exigente quiere que le obligues a desplegar sus medios para conquistarte (como un pavo real), que para eso los tiene y se lo ha currado toda su vida. No quiere comprar barato, quiere comprar un Jaguar y está dispuesto a pagarlo.  

Tú que ya eres al menos potencialmente un Jaguar, se lo pones demasiado fácil, demasiado barato y a él le gustan los retos. Así que, acaba dejándolo estar. 

Sentencia: un hombre exigente es en mi opinión de las mejores cosas que pueden pasarte en la vida. Yo me prepararía ya para ser una mujer Jaguar en todos los sentidos y cuando me encuentre con uno estar preparada. 

Hombres exigentes: ponte “cara” que necesita desplegar todos su poderío.

Fase 3: Elegir tu respuesta inteligente ante la experiencia

Absolutamente todo lo que se está produciendo hoy está especialmente preparado, al milímetro, para ti y tu crecimiento. Así que, si descubres que no te quiere, eso es lo mejor que te puede ocurrir. Lo mejor que puedes hacer es soltar, cerrar círculos viciosos y mirar adelante para buscar plazas más favorables, ¡que las hay!

Si es tarde y alguna relación ya te ha dejado sin fuerzas te recomiendo que veas esta charla de TED para que puedas recuperarte cuanto antes. Cómo arreglar un corazón roto por Guy Winch. Porque la clave que yo destacaría por encima de todas para ganar tiempo sería dejar de buscar las explicaciones innecesarias relativas a “por qué no me quiere”, más todavía cuando se trata de hombres indecisos porque solo te harán perder años de vida.

Si tu talón de Akiles es el amor también puedes echar un ojo a:

Los tres tipos de parejas

Por qué me gustan los malotes

En breve publicaré el artículo sobre cómo ponerte manos a la obra, ya mismo, para convertirte en una mujer Jaguar.

Porque tú lo vales…

¡Endiósate!

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