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¿Me quiere o no me quiere?


Isabel Tarín - 15 de octubre de 2020 - 0 comentarios

¿Alguna vez te has hecho esta pregunta? ¿Me quiere o no me quiere? Seguro que coincides conmigo en que solo el hecho de hacértela indica que es muy posible que haya “tomate”.

Y más si te la haces muchas veces, muchos meses o incluso muchos años. Lo cual significa que te tiene atascada, en un limbo, perdiendo tu precioso.

Te propongo que juntas hagamos una investigación exhaustiva para que por fin salgas de dudas.

Fase 1: el Auto-interrogatorio

(Solo apto para los primeros meses de la relación)

 

Hazte estas preguntas y responde con Sí”, No o A veces.

1.- ¿Te escribe cada día o casi? (Y no solo para contestar a lo que tú le escribes primero).

2.- ¿Es rápido contestando a tus Whatsapps, nunca deja una conversación contigo a medias (o se disculpa si ocurre), y notas que no tiene prisa por terminar la conversación?

3.- ¿Propone citas y notas que tiene muchas ganas de verte?

4.- Si no puede verte ¿busca excusas para llamarte y aunque sea oír tu voz?

5.- ¿No llega tarde a las citas, nunca cancela y siempre propone en esa cita otro plan próximo?

6.- ¿Acudió duchado, afeitado y perfumado a vuestra última cita? (¿O de prisa y corriendo con la ropa del trabajo y sin duchar?)

7.- ¿Te lleva a cenar a sitios bonitos y también le gusta invitarte?

8.- ¿Cuando quedáis trata de estar a solas contigo, tocarte aunque sea el pelo o la mano o tener intimidad?

9.- ¿Expresa su deseo de que conozcas a su gente y te dice que les ha hablado de ti?

10.-¿Se interesa genuinamente por ti? Es decir, ¿te hace preguntas profundas como si te gustaría casarte, ser madre, vivir en el campo o cuáles son tus sueños? ¿Se preocupa por tus necesidades -si tienes frío, si estás cansada, si necesitas un abrazo o unas palabras de apoyo?

¿Te quiere o no te quiere?

Yo te diría que con:

Mayoría de respuestas “Sí”: No hay dudas: te quiere. Deberías dejar de leer este post ipso facto e irte a hacer otra cosa que te haga más falta.

Mayoría de respuestas “No”: Tampoco hay dudas, no está interesado en ti. Por lo menos no con amor pasional, amor de amigos o de rollete quizás. Pero seguramente no es eso lo que estás buscando.

Mayoría de respuestas “A veces”: Sigue leyendo porque aquí hay tomate. No todo está perdido, solo vamos a investigar qué le está haciendo dudar.

Fase 2: Identificando a los “indecisos”

Si no me quiere, ¿por qué no me deja? ¿Por qué siempre tiene ganas de hacer el amor conmigo? ¿Por qué me envía whatsapps a menudo? ¿Por qué un día me habló de casarse conmigo? ¿Por qué una vez haciendo el amor dijo le gustaría mucho tener un hijo conmigo? ¿Quién en sus cabales diría eso si no fuese cierto?

Lamento decirte que te caigas del pino ya mismo, sí, hay más “tarumbas” emocionales de los que te piensas. Vayamos pues con los 4 tipos de hombre que te harán dudar al principio.

5 tipos de hombres indecisos

Grupo 1 

Indecisos para salir corriendo

1. Hombres MIP (mínima inversión posible)

Una mujer decía en uno de nuestros grupos de adicción al amor:

Estoy muy contenta porque mi ex me ha escrito. Hemos estado hablando un montón de rato y dice que se muere de ganas de verme.

Entonces, ¿habéis quedado?le preguntó una mujer más mayor y también veterana en el grupo.

No, me ha dicho que ahora tiene mucho lío. Que está acabando un proyecto y que nos veamos en verano.

Entonces no quiere verte, muchacha. Está aburrido. Le dijo sin paños calientesQuien quiere una lavadora va y se la compra. Y no hay que ir a su casa a vendérsela ni achucharle mucho. Si de verdad se muriera de ganas de verte vendría y rápido. ¡Que tu ex vive a dos horas de aquí, no en la Cochinchina!

Estos son los hombres que el coach Matthew Hussey llama MIP—Minimum possible investment— , que en nuestra versión española son IMP (Inversión Mínima Posible), que son los que  aparecen y desaparecen como el Guadiana e invierten el mínimo esfuerzo posible en ti, enviándote algún mensajito cada cierto tiempo (son fans de los emojis estúpidos, como enviarte caritas sonrientes, berenjenas, plátanos, en fin, tienen un código secreto que solo entienden ellos), para que no te acabes nunca de olvidar de ellos. Te da migajas.

No, no te quieren. Ni a ti ni a nadie, diría yo. Tienen un corazón en sombra y te utilizan como una droga para evadirse de sí mismos.

La sentencia debería ser lo más tajante posible: Huye. Bloquéalo. ¡Ya mismo! ¡Forever and ever!

Los hombres MIP

Un mensajito hoy y otro dentro de dos semanas, pero ni comen ni dejan, solo hacen que pierdas tu tiempo.

2. Hombres tragaperras (hacia la ruina sin darte cuenta)

El hombre tragaperras. El peor de todos. Es el hombre inmaduro, pero hay dos subtipos: 1) el adolescente y 2) el niño eterno. Y ya se sabe… que quien se acuesta con el primero meada y con el segundo cagada, se levanta.

Este es el hombre con el que tienes citas, conversaciones y relaciones sexuales intensas, en las que la diversión, la compatibilidad y la complicidad es innegable, de las que después llegas a tu casa con una sonrisa que no te cabe en la boca, pero que al día siguiente “el hombre adolescente” no escribe o si lo hace se muestra frío y distante, y el hombre niño eterno sí lo hace, y además con mucha pasión y regularidad, pero solo durante un tiempo, hasta que se canse de este juguete (que eres tú) para no acordarse nunca más.

Con el “Adolescente eterno” tienes la sensación de que casi te ha tocado el premio gordo—el amor de tu vida—, pero que solo tienes que “echar” unas monedas más para convencerle del todo. Y con el “Niño eterno” que efectivamente ya te ha tocado el premio gordo, pero no sabes porqué cada día que pasa sientes que estás perdiendo su atención y que se va descafeinando lo vuestro día a día sin que sepas la causa. Tu preocupación y obsesión va creciendo hasta alcanzar límites insospechados.

Como es muy difícil irse cuando “algo es casi perfecto” pues ahí te quedas echando monedas hasta que acabas arruinada, de energía, de autoestima y de fe.

Y por si fuera poco cuantas más monedas “echas” más cansada estás tú, más empeoras y menos te quiere. Y te acaba dejando él a ti. Eso sí, como son tan cobardes e inmaduros irán dejando que lo vuestro muera, en vez de decir la verdad claramente porque se cagan de miedo siquiera para soportar el enfado de otros.

La sentencia de nuevo es la misma: Adiós. ¡Cuánto antes! No esperes a estar endeudada hasta las cejas y que no puedas ni moverte del sofá de lo seca que te ha dejado. En este caso particular te recomiendo pedir ayuda porque acabar con la relación será como dejar cualquier adicción. ¡Muuuy difícil!

El hombre tragaperras:

“Casi casi está enamorado de mí. Echaré una moneda más de esfuerzo”. Así, hasta tu ruina.

3. Hombres atormentados (absurdos y siempre insatisfechos)

Este es un hombre que acarrea mucho dolor emocional, muchas lágrimas sin llorar. Por eso arrastra un pasado de problemas en sus relaciones porque en ellas proyecta su dolor emocional no reconocido ni sanado. Algunas situaciones son comunes para este tipo: tuvo problemas para gustar a las chicas en la adolescencia, está en pareja muchos años pero nunca le va realmente bien o ya se ha separado o divorciado de forma muy lenta, dramática y dolorosa. 

El hombre atormentado vive ocultando que en su interior está profundamente triste y deprimido. Con los años se ha hecho una coraza tan gruesa, para no sentir su dolor ni que otros lo descubran, que al final ni si quiera él mismo sabe quién es, qué quiere, qué siente ni qué le hace feliz. Ha perdido el norte. Así que viven haciendo prueba y error a ver si por fin sienten que algo le mueve por dentro.

Estos son los hombres que un día te dicen “te amo”, “quiero tener un hijo contigo”, “¡comprémonos una casa juntos!”, y al día siguiente quieren acabar con la relación.

Se sienten tan pequeños, perdidos e inferiores por dentro que para que ni siquiera su pareja lo descubra se distancian emocionalmente e impiden de muchas maneras la verdadera intimidad. Utilizan pretextos como obsesionarse con el trabajo, el deporte, el dinero, provocan peleas por celos o cualquier otro asunto, o priorizan a su relación una actividad que realizan solos, como el deporte, beber, jugar a videojuegos, etc. Así que, acaban huyendo ellos de la relación, haciendo huir al otro o con parejas que tampoco quieren intimidad real.

No obstante, aunque siempre sufren en el amor no cejan de hacer nuevos intentos, cada vez con más recelo, eso sí. Porque en su fuero interno tienen la esperanza de que el amor por fin les llene y “les salve” de la tarea de sanar sus demonios internos que tienen pendiente pero de la que no hacen más que huir.

La sentencia es ¡aléjate! Ninguna relación les funcionará hasta que no sanen y ni todo el amor del mundo sería capaz de sanar a quien no está en disposición de dejarlo entrar.

El hombre atormentado ni come ni deja y

“Donde dice digo quiere decir diego”.

Grupo 2 

Indecisos dignos de perseverar

4. Hombres con banquillo (Solo necesita un poco más de tiempo)

Una mujer tan solo después de un par de citas decía El próximo día le voy a preguntar que yo y él qué somosCuánto antes lo sepa, mejor. ¡Error! A eso se le llama presionar y suele provocar el efecto contrario a lo deseado. Date cuenta, ¿quién presiona en la venta? ¿El dependiente de Apple o el de un puesto en el mercadillo? Obvio el del mercadillo. ¿Por qué? Pues no está seguro de la calidad de su producto y quiere que lo compres por impulso y ya no tengas más remedio que quedártelo. El caso contrario es confiar en que eres tan valiosa que no necesitas presionar, si no es él quien lo compra otro lo hará. No hay problema.

Muchas mujeres caen en el error de pensar que si el hombre no se decide pronto por ellas, casi a primera vista, es mala señal cuando es todo lo contrario. Que las personas tengan banquillo está bien. Yo diría que hasta que es una muy buena señal. ¿Qué pensarías de alguien que compra un piso sabiendo apenas de él? ¡Pues qué está “pa allá”! Pues lo mismo o más para las relaciones sobre todo si eres adulta, que con quién te casas es la decisión más importante de tu vida.

No te quedes con lo primero que ves, busca, compara, toca y escoge lo mejor (si puedes).

Sentencia: Dale tiempo de mirar bien lo vuestro y sobre todo ¡dátelo a ti también! “Vísteme despacio que tengo prisa”. Mejor es ir poco a poco y estar atinadas con la elección.

5. Hombres muy exigentes (el problema no es él, eres tú)

Sí, este hombre quiere compromiso. Sí, ve cosas buenas en ti y sí, ha estado contigo porque veía posibilidades. Sin embargo, después de un tiempo considerable en periodo de prueba lo notas descafeinado porque está llegando a la conclusión de que no le gustas tanto y esto es sobre todo por una cuestión: porque tú eres poco exigente.

El hombre exigente quiere una mujer exigente con él y también con ella misma. Este hombre suele ser inteligente, muy trabajador, honesto y con valores, sobre todo por una cuestión: él es de calidad y le gustan las cosas de calidad.

El quiere que le obligues a desplegar sus medios, que para eso los tiene y se los ha currado  toda su vida. No quiere comprar barato, quiere comprar un Jaguar y está dispuesto a pagarlo.

Tú que ya eres al menos potencialmente un jaguar, se lo pones demasiado fácil, demasiado barato y a él le gustan los retos. Así que, acaba dejándolo estar.

Sentencia: un hombre exigente es en mi opinión de las mejores cosas que pueden pasarte en la vida. Yo me prepararía ya para ser un jaguar en todos los sentidos y cuando me encuentre con uno estar preparada.

Fase 3: Elegir una respuesta inteligente ante la experiencia

Absolutamente todo lo que se está produciendo hoy está especialmente preparado, al milímetro, para ti y tu crecimiento. Así que, si descubres que no te quiere, eso es lo mejor que te puede ocurrir. Lo mejor que puedes hacer es soltar, cerrar círculos viciosos y mirar adelante para buscar plazas más favorables ¡qué las hay!

Si quieres empezar a trabajar ya mismo para convertirte en una mujer Jaguar, pulsa aquí.

¡Resucita a la Diosa que hay en ti!

¡Endiósate!

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