.

Los problemas de dinero NO se solucionan con dinero

Los problemas de dinero NO se solucionan con dinero

El problema nunca es el verdadero problema. Lo que vemos es el síntoma y lo que no vemos y, necesitamos descubrir, es la causa.

El dinero es un resultado, la riqueza es un resultado, la salud es un resultado, la enfermedad es un resultado, tu peso es un resultado.

Ninguno de estos conceptos es la causa y, por tanto, actuando sobre ellos –si es que es posible–, en la mayoría de casos tan solo lograremos forzar, pero es seguro que el apaño no durará en el tiempo.

Lo cierto es que toda causa tiene su efecto y todo efecto tiene su causa, y si no hemos descubierto la causa o causas, seguro que continuará el efecto.

Por tanto:

Si quieres cambiar los frutos tendrás que modificar primero las semillas.

Si quieres cambiar lo visible tendrás que cambiar primero lo invisible.

Si quieres tener más dinero necesitarás descubrir qué haces para que el dinero no se quede contigo.

El dinero no te tiene manía. El dinero es, en realidad, una forma de energía que se materializa en billetes y monedas y que está disponible para todos. La cuestión está en conectar con su frecuencia.

No solo que está disponible para todos sino que es, además, infinito.  Desde que el presidente Nixon en 1971 derogó el patrón oro en EEUU (o lo que es lo mismo, la no obligación de hacer una reserva de oro proporcional al dinero que se imprimía). Esto abría la manga ancha de muchos países a la hora de imprimir dinero.

La falta de dinero es solo un síntoma de lo que está sucediendo por dentro.

En realidad, descubrir las verdaderas causas siempre implica tirar del ovillo hasta el final.

Ya lo decía Einstein: “Un problema nunca se soluciona desde el mismo nivel que se ocasionó.”

470da845737b58b677f5b043b3a41950

Por ejemplo: si la pobreza es el asunto que nos ocupa, ¿cuál sería su causa? La falta de dinero, por descontado, pero esto, a su vez, ¿no sería también una consecuencia de otros aspectos como podría ser la falta de educación financiera, el gasto descontrolado, la falta de oportunidades, la ausencia de modelos positivos, la carencia de acciones y autodeterminación, etc.?

Los problemas de dinero nunca se resuelven con dinero. No puedes medicar una mala gestión con el dinero con más dinero. Bueno, en realidad puedes, pero será un parche y no durará la solución. Es como si tuvieras un agujero en el bolsillo: podrás meter más dinero, pero ocurrirá de nuevo lo mismo, lo perderás.

En realidad la disciplina financiera es ciega a la cantidad o al ingreso. No es más rico el que más gana, sino el que más conserva.

Una cosa está clara para acabar.

Podemos seguir gastando el dinero y comprando cosas que no necesitamos si así lo queremos… Es innegable que la gratificación instantánea nos produce cierto placer, pero a su vez es una plaga que nos lleva fácilmente a la deuda y a la obesidad.

La más fácil de las gratificaciones inmediatas es la comida, que no es otra cosa que elegir placer ahora por dolor y consecuencias luego. Y la segunda, las compras de impulso, que en lo que respecta al dinero es: placer ahora por menos libertad luego.

Seamos inteligentes… Despertemos a nuestra sabia diosa interior.

Si te interesa este tema, te invito a echar un vistazo a nuestra web en el apartado libros recomendados sobre FINANZAS PERSONALES. https://endiosadas.es/finanzas-personales/

¡Endiósate!

e_book

¡SUSCRÍBETE a la newsletter

y recibe nuestro EBOOK GRATIS!

No hay comentarios aún

¿Qué te ha parecido el artículo? ¡Coméntanos!