Endiosadas | Contenidos para alcanzar la mejor versión .
 eres lo que estás buscando
Una planta su propio jardín, decora su propia alma, en lugar de esperar que alguien le traiga flores.

Jorge Luis Borges

Vivimos en un universo tan extraordinario que cabe esperar que el simple hecho de vivir constituya una aventura excitante.

Sin embargo, esto no es cierto para muchas personas.

 

¿Vives una vida apasionante, intensa y rica? ¿O tu vida se parece más a una película insulsa en blanco y negro?

¿Padeces de falta de motivación y sueños propios? ¿Te sientes decepcionada con la vida y medio muerta?

 

¿Tienes sueños pero éstos, tal cual son —¡sin rebajas!—, rara vez se cumplen? 

 

¿O te sientes a menudo tan impulsiva e ingobernable que estás dirigiendo tu vida por el mal camino sin saber cómo evitarlo?

 

¿Muchas veces te has preguntado por qué a tu amiga o tu vecina le va INDISCUTIBLEMENTE mejor que a ti y no encuentras la respuesta?

 

¿Te preguntas por qué la gente progresa y tú estás atascada muchos años en una vida que no te gusta sin poder salir?

 

¿Te sientes a menudo cansada y amargada, en vez de poderosa y feliz?

Muchas mujeres hemos asumido roles como el de cuidar de todos, ser madres sin preguntarnos si queremos, que recaiga en nosotras las tareas del hogar que no tienen recompensa, complacer, perseguir la aprobación y que se nos valore solo por la belleza… ¡Todos estos son lastres!

No nos liberamos de los lastres aún viéndolos porque estamos debilitadas emocionalmente. Y no nos atrevemos a ser quienes somos y perseguir la vida que tanto soñamos.

  • ¿Te has preguntado alguna vez por qué las mujeres sufren más depresiones?
  • ¿Por qué son las más consumidoras de ansiolíticos y antidepresivos?
  • ¿Por qué son más dependientes económicamente?
  • ¿Por qué son ellas las más machistas, criticonas, controladoras, envidiosas y competitivas con las demás mujeres?

  • ¿Por qué la peor enemiga de una mujer es otra mujer?
  • ¿Por qué no nos ayudamos más entre nosotras con la maternidad?
  • ¿Por qué con lo organizadas y completas que somos no ocupamos más cargos de responsabilidad?
  • ¿Por qué dicen que detrás de un gran hombre hay una gran mujer y no al revés?

La razón es que: ¡El dolor emocional nos convierte en personas inseguras!

¿Estas cansada de tener una autoestima frágil y maltrecha?

La inseguridad te mantiene en una vida pequeña y aburrida. Muy lejos de lo que tú deseas.

Si no sientes alegría y estás emocionada a cada instante por la satisfacción que produce ir logrando a cada paso una vida a tu manera ¡necesitas remediarlo!

¿Te habías imaginado para ti una vida con más magia?

Si a tu juicio tu vida ha resultado peor de lo que esperabas, ¡tienes dolor emocional que sanar!

Si eres adicta al amor, ¡tienes dolor emocional!

Si eres dependiente de tu pareja (de amigas, de tus padres…), ¡tienes dolor emocional!

Si tomas pastillas, ¡tienes dolor emocional!

Si comes y comes, haces dieta, y comes, haces dieta, y comes, ¡tienes dolor emocional!

Si compras y compras, y sigues insatisfecha, ¡tienes dolor emocional!

Si compites con otras mujeres, ¡tienes dolor emocional!

Si padeces tristeza, ansiedad, depresión o bulimia, por supuesto, que tienes ¡dolor emocional que sanar!

 

¿Cómo puedes salir al mundo y hacer algo que valga la pena si cargas con dolor reprimido?

Soluciona tu problema donde está y deja de vivir una vida que no es la tuya. ¡Ya mismo!

Endiosadas nace para ayudarte a:

Recuperar tu autoestima, Sanar tu pasado y Empezar de nuevo

No es de extrañar que tengas dolor emocional con la violencia y la discriminación que ha sufrido nuestro sexo, la que todavía sufre y lo poco que nuestra sociedad valora lo emocional.

 

¡Basta ya de sufrir! ¡Recuperemos nuestro poder!

 

Crezcamos desde dentro ¡sanando el corazón!

 

A nuestra manera, a nuestro ritmo, conservando nuestros atributos femeninos en perfecto estado.

Los Beneficios de vivir en la diosa

  • No volverás a sentirte sola nunca más.
  • El miedo será sustituido por el amor, la dignidad y la integridad.
  • Guiará tus acciones el sentimiento de libertad para ser exactamente quién eres.
  • Te liberarás de la culpa, la preocupación y el pesar por tus errores pasados. Y serás humilde para aprender a no repetirlos.

  • Te aceptarás como eres y te sentirás amada y digna de todo el amor.
  • Te sentirás igual a tod@s.
  • Tendrás relaciones satisfactorias y sanas, en las que la cooperación y la amistad serán la norma.
  • Serás más amorosa, íntima y de ayuda. Irradiarás abundancia

  • Reconocerás la criatura maravillosa que eres.
  • Habrá más de amar y elegir, que de necesitar y depender.
  • Escucharás la guía de la diosa y reconocerás aquello que es adecuado para ti.
  • Gradualmente experimentarás serenidad, fortaleza interior y auténtica emoción por existir.

Bajo la guía interior de la Diosa: esa voz que todas tenemos dentro que sabe lo que es correcto para ti.

Millones de mujeres pueblan en mayor número las universidades de hoy y puestos de máxima responsabilidad como ¡SER MADRES!

 

¿Permitirás que la humanidad sea criada por madres miedosas y apocadas?

¡TAMPOCO PUEDES PERMITIRTE NO HACERLO!

 

La dependencia se ha acabado. ¡Tu vida depende de ti!

¿Sabías que

El 47% de mujeres de 50 años son solteras?

El 50% de los matrimonios acaban en divorcio?

Que el primer año de divorciada el nivel de vida de la mujer cae en un 73%? (Datos de Mujer Millonaria. Kim Kiyosaki)

 

ÚNETE A LA TRIBU DE MUJERES QUE toman las riendas de su vida!

ENCUENTRA CON NOSOTRAS TU VERDADERA ESENCIA

ENDIOSADAS

COMPROMETIDAS CON EL DESARROLLO

PERSONAL DE LA MUJER.

 

YO SÉ IR DE LA TRISTEZA A LA FELICIDAD

¡TE LO CONTARÉ TODO!

Ana.
El lado más íntimo de Endiosadas

No podría hablar de Endiosadas sin antes mencionar a mi hermana mayor, Ana. Todo lo que pueda salir bueno de aquí, sin duda, se lo debo a ella.

Ana, un nombre corto y sencillo pero a la vez tan intenso, exactamente como es ella. Uno de nuestros abuelos siempre decía que ella era el baluarte de la familia y no se equivocaba.

Ana ha sido la incansable voz del sano juicio para toda la familia cuando escaseaba y mucho. Cuando éramos adolescentes se pasaba horas hablando con mi hermana pequeña que tanto sufría por amor. Protestaba incansablemente cuando veía que muchos de nosotros actuábamos con miedo, inseguridad y la necesidad de complacer para ser aprobados por los demás. Se resistía obstinadamente a que viviéramos la vida al gusto de otros, a que todas las decisiones familiares fueran tomadas en la inseguridad, el abatimiento y la vergüenza. A que nos castigáramos tanto sólo porque habíamos cometido algunos errores. A que nuestra baja autoestima finalmente nos hiciera dudar hasta del color del cielo. Y, por si esto fuera poco,  todavía le quedaban fuerzas para alcanzar muy buenos resultados en los estudios y en sus relaciones.

Ahora reconozco el valor que todo lo que hizo tenía, lo valiente que tuvo que ser cuando protestaba hasta la extenuación aun cuando ello implicaba perder la aprobación más preciada para una niña, la de su madre.

Desde luego que gracias a que sus sabias palabras, impregnadas de una autoestima y sensatez innata, flotaban en el ambiente cuando tanto las necesitábamos que tuve alguna oportunidad de recuperarme y volver a la diosa. De tener lo mejor que tengo.

Hubo un momento en nuestras vidas que los cinco en la familia teníamos depresión, incluida ella. Las circunstancias eran en aquel momento tan adversas que el miedo dirigía sin remedio nuestra vida. Pero ella nunca se contagió del todo. Ella nunca perdió el norte. Ella nunca soltó el timón de su vida ni su responsabilidad de tomar decisiones positivas para su vida, sin importar el contexto.

Ahora recuerdo tanto sufrimiento y ya no sufro, sólo me sorprendo de como tantas desgracias pudieron traer algo tan bueno como fue que nos uniéramos las dos en lo más profundo.

En los momentos difíciles sentí su solidez. Y su inteligencia y fuerza interior me impulsaron hacia delante. Este ha sido uno de los regalos más grandes de mi vida.

Hubo muchas veces en que le conté mis penas, le lloré, le pedí ayuda de todo tipo y ella siempre estuvo ahí. Pero eso no fue lo más importante que hizo por mí, ni mucho menos lo que me salvó.

Ella no lloró conmigo para venirse a la oscuridad, ella me llevó a la luz. Ella no trató de consolarme y darme la razón. Nunca abandonó su sensatez ni su apoyo fue a base de decirme que el mundo era un lugar cruel en el que gente buena como yo sufría tanto. No, no lo hizo. Ella me dijo día tras día, de todas las maneras posibles, con amor y paciencia, que yo necesitaba unos ojos nuevos.

Ella no veía en mí el fracaso que yo veía en mí. No importaba lo qué le contará o los errores que estuviese cometiendo o hubiese cometido, en sus ojos sólo veía la persona que podía alcanzar a ser.

No quererme a mí misma me dejaba seca, era una mala compañía, tenía defectos de carácter fruto del miedo y me sobraba muy poca energía para ayudar y dar. Pero aun así, ella nunca perdió la fe en mí.

Me quiso incondicionalmente cuando menos lo merecía pero sin duda cuando más falta me hacía.

 

Gracias infinitas, hermana.

 

Ahora sé que ella estaba guiada por La Diosa.

 

¡Endiosadas cuenta contigo!

Endiosadas Ebook