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El arte de soltar


Elena Villanueva - 19 de noviembre de 2020 - 0 comentarios

En una época de síndrome de Diógenes emocional como la nuestra, sin duda a más de una nos conviene aprender el arte olvidado de soltar. Marie Kondo, la gurú japonesa que nos enseñó a ordenar la ropa, dice que no soltamos por una de estas dos razones (o por las dos a la vez): por apego al pasado o por miedo al futuro.

Según ella, nuestra casa debería representar a la persona que somos ahora, no la que fuimos. Hace poco me di cuenta de que mi casa estaba llena de cosas que no eran yo. Por ejemplo, mi estantería de música estaba llena de CDs de Alejandro Sanz, que en mi juventud me volvía loca, pero que ahora ya ¡ni fu ni fa! Pero aún así, tuve muchas dudas sobre si deshacerme de esos CDs o no. ¿Por qué? Porque representaban mi juventud, mi inocencia, mis primeros conciertos… Pero lo más importante, mi identidad –mi sostén emocional.

La identidad es el sostén emocional de cualquier persona

Aquella fan de Alejandro Sanz ya no era yo, eso desde luego. Y mi piso de entonces era pequeño, así que por cuestión de espacio estaba claro que lo mejor era tirarlos. Además, si no lo hacía difícilmente podrían entrar cosas nuevas; y tampoco quería que quien viniera a mi casa tuviera una impresión equivocada de mí. Pero aún así, no podía. ¡Me resistía a tener esos estantes vacíos!

Y es que nos resistimos a soltar porque no solo nos atormenta el pasado, también el futuro. Tenemos miedo de que los estantes estén vacíos durante meses o incluso, horror de los horrores, ¡años! Miedo de que nunca aparezca un cantante que nos guste tanto como Alejandro Sanz.

De igual manera, no nos atrevemos a soltar a una pareja porque nos atan los buenos momentos del pasado o porque pensamos que nunca más conoceremos a alguien que valga la pena. Yo, por ejemplo, que llevo mucho tiempo sin pareja, sigo teniendo miedo de que nadie me vaya a gustar tanto como me gustaba mi último novio.

Si deseamos que algo nuevo llegue a nuestra vida, hemos de hacer espacio para recibirlo.

Feng Shui

Una retirada a tiempo es una victoria

Yo diría que me cuesta tanto soltar porque vivimos en una sociedad que es fan de frases del tipo “El que la sigue, la consigue”, “No te rindas” “Nada es imposible”, que se me han metido hasta en la médula. (Adidas, cuanto daño has hecho). Pero la verdad es que hay cosas que no se pueden lograr –o al menos, no se deben lograr si es a costa de una misma (aunque eso al principio no se ve). Porque a veces una retirada a tiempo es una victoria.

Will Smith decía que la clave de su éxito no era que fuera más inteligente o talentoso que los demás; la clave era su persistencia. Explicaba que si tuviera que competir con otra persona en una cinta de correr, sin duda el ganador sería él, porque las únicas dos posibilidades que existían era ganar o morir en el intento.

Si eres una mujer decidida, resuelta, con recursos, y que normalmente consigue lo que quiere, quizás nunca te hayas hecho la siguiente pregunta: ¿Cómo sería esto si fuera fácil? Yo, al menos, nunca me lo preguntaba. Porque me gustaban los retos y creía que podía con lo que me echara la vida y con más. Hasta que llegó el día en que me di cuenta de que sufría mucho. Estaba derrotada, exhausta, parecía unas ruinas del Partenón andantes. Tenía que haber otra manera.

Yo era como Will Smith. Y no sé él, pero yo he muerto muchas veces en la cinta de correr (al menos, emocionalmente) y no me ha merecido la pena.

Es difícil ver estos adjetivos (determinada, valiente, etc.) como algo negativo, pero si no los moderamos, lo son también. La imagen de Will Smith en la cinta de correr con la lengua fuera a punto de palmarla me resulta, sinceramente, ¡de todo menos elegante!

Busca la elegancia, no la perseverancia

Desde luego, la constancia es buena y necesaria para lograr cosas en la vida: una carrera universitaria, aprender inglés, perder esos kilitos de más para sentirte sana y con vitalidad… Pero hay algunas cosas que no se pueden lograr por más que las queramos. Por mucho que nos empeñemos, por mucho que nos exhibamos como un pavo real, que le riamos las gracias o le demos todo el sexo del mundo, ese chico seguirá sin estar enamorado de nosotras.

Que el chico del que estoy profundamente enamorada me quiera, que mi padre ya no le ponga los cuernos a mi madre, que mi hermano deje de perder dinero al póker online… no depende de mí.  Depende de mí aceptar las cosas que no puedo cambiar, tener valor para cambiar las que sí puedo (como suavizar mi instinto a perseverar) y dejar las que no ¡en manos de la vida!

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Oración de la serenidad - Blog Endiosadas

Soltar no es darse por vencida. Es ser inteligente

Muchas mujeres dicen “¡Pero es que le quiero!” como excusa para no separarse de algo que les hace mal. Yo era una de ellas. Pero con el tiempo aprendí que NO hace falta que te desenamores para dejar a tu pareja.

Esto es lo más inteligente que voy a decirte en este post: si sufres, retira la artillería pesada y vete. Hay guerras que solo se ganan perdiendo.

Te amo, pero te dejo. Porque no le vienes bien a mi vida.

Walter Riso

NO hace falta que te desenamores para soltar a alguien

Soltar es un acto de voluntad y de fe a la vez

Soltar es un arte. Soltar es un acto de voluntad y de fe a la vez. Voluntad porque una tiene que estar dispuesta a entregar lo que tiene ahora, y de fe, porque debe esperar con confianza algo bueno a cambio aunque todavía no se vea.

Soltar a quien que se ama es triste y difícil, pero no debería ser algo desgarrador. Es desgarrador solo cuando no tienes confianza que la vida os traerá lo mejor y pondrá a cada cosa en el sitio correcto a su naturaleza. Si cuando vas a soltar te aferras, o cuando te han soltado a ti pataleas, lloras y no aceptas, el dolor te acompañará mucho tiempo no por lo que te ha ocurrido sino porque eso demuestras que estás en bancarrota espiritual.

Si te cuesta mucho soltar, más de lo que ves que les cuesta a tus amigas, contempla la posibilidad de que tengas dolor emocional profundo (leer: ¿por qué me siento tan triste?) que aún acarrees de tu infancia. En ese caso es muy importante que pidas ayuda, porque de lo contrario, si no sanas te irás agarrando a una persona tras otra porque necesitarás una muleta emocional.

Vacía tus estantes físicos de CDs y tus emocionales de ex –exparejas y examigas –, porque una nueva banda sonora está a punto de sonar en tu vida.

Libro recomendado 📖

El Lenguaje del adiós es un libro excepcional para aprender poco a poco el arte de soltar.

¡Te lo recomiendo!

Endiósate y…

¡Resucita a la diosa que hay en ti!

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