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10 consejos para poner límites y amar al mismo tiempo


Isabel Tarín - 13 de enero de 2021 - 0 comentarios

Una clienta llegó desesperada a mi consulta después de pasar las Navidades en familia. No estoy dispuesta a perder mi autoestima, mi paz interior, mi salud mental ni mi precioso tiempo para conservar una relación por mucho que sean mis padres, me dijo muy enfadada. Por favor, enséñame cómo poner límites para poder relacionarme con ellos o ¡les acabaré odiando!.

Ya se sabe, si crees que estás iluminada, vete una semana con tu familia y verás. 😅

En geografía un límite es una frontera que delimita un estado, país o una propiedad particular. Esto es sumamente útil porque así los ciudadanos o los turistas que visitan ese país tienen muy claro qué leyes, idioma o moneda deben utilizar para moverse mejor por ese territorio. Para las personas los límites son invisibles pero muy reales. Como persona deberías tener una frontera que no solo resguarde lo que hay al otro lado de tu piel. Tus límites deben incluir y proteger también a tu cuerpo, tus emociones, tu mente con sus ideas y creencias, tu espíritu, tus posesiones y tus derechos.

Los límites delimitan nuestro ser. Definen y rodean nuestra energía personal protegiéndola.

¿Qué significa tener problemas de límites?

Si tienes “problemas de límites” significa que cuando te relacionas tienes dificultad para saber si un sentimiento, problema, responsabilidad o deseo es tuyo o del otro. Las personas que tienen problemas de límites son muy vulnerables a “recoger” o “absorber” todas las emociones incómodas que las personas emocionalmente secuestradas están continuamente tratando de encasquetar o compartir para aliviarse.

Una de mis clientas contaba: Visité a mi familia y encontré a mi madre bastante mal. Tiene una intensa rabia contra mi padre que hace que se hablen gritando todo el tiempo. Estuve con ellos una hora y empecé a sentir sus mismos desajustes emocionales. En un momento había absorbido todos sus sentimientos y me sentía triste, desilusionada y amargada. ¡Y eso que había llegado allí sintiéndome bien!.

Si tienes problemas de límites puedes:

– No tener límites: Dejarte humillar, avasallar o pisotear sin resistirte

– Tener límites infranqueables: Construir altas murallas que impiden que la gente te haga daño pero también que te amen

– Tener límites inestables y llenos de agujeros que hacen que seas segura con tus amigas pero no con los hombres; o segura en la familia pero no en el trabajo.

Una de mis clientas decía así sobre los límites con agujeros: Con mis amigas no tengo problema, sé perfectamente decir qué quiero, exigir un trato correcto y negociar sin perderlo todo, pero con los hombres no. Una parte de mí está dispuesta a perderlo todo por amor porque así lo ha aprendido. Y cuanta más intimidad tenemos, menos capaz soy de negociar tratos justos y acabo perdiéndolo todo. A él también. Porque cuando el otro descubre que me tiene comiendo en su mano pierde el interés en mí”.

10 consejos para poner límites y amar al mismo tiempo 2- Blog Endiosadas

“No” es una frase completa que facilita mucho las relaciones a largo plazo.

Tener límites no nos complica la vida ni las relaciones, sino todo lo contrario, nos la hace más fácil.

15 Señales de límites disfuncionales o insanos

  • 1. Hablar de asuntos muy íntimos o contarlo todo en los primeros encuentros

  • 2. Tocar a alguien sin pedir permiso y sin confianza suficiente

  • 3. Consultar problemas o contar intimidades a familiares o personas que no han demostrado ser dignas de confianza

  • 4. Enamorase de alguien a quien acabas de conocer o apenas conoces

  • 5. Sentirse abrumada por otra persona preocupada

  • 6. Actuar al primer impulso sexual

  • 7. Ir en contra de los valores o derechos personales para agradar a los demás

  • 8. No darte cuenta cuándo alguien invade tus límites

  • 9. Aceptar comida, regalos, contacto físico o sexo que no deseas

  • 10. Permitir que alguien te manipule con pretextos de pena, culpa o ignorancia

  • 11. Permitir que otros dirijan tu vida con el pretexto de “soy tu familia o soy tu pareja, y no debes dejar de atenderme”.

  • 12. Dejar que otros describan tu realidad: “Has pasado un confinamiento tan malo, hija”.

  • 13. Dejar que otros definan quién eres: “Ese trabajo no te iría bien porque tú eres muy introvertida”.

  • 14. Esperar que los demás estén pendientes de tus necesidades y las cubran inmediatamente

  • 15. Abusarse una misma con la comida, los fármacos, el tabaco y/o las drogas por no saber cómo contenerse

Los problemas de límites son un síntoma nuclear de codependencia. Es recomendable que leas: La codependencia, muy probablemente la raíz de tu sufrimiento emocional

¿Por qué tengo malos límites?

Nadie nace con límites, los aprendemos de la relación con nuestros padres. Algunas personas tienen la suerte de copiar cómo funcionan unos buenos límites y entrar sólidas en la edad adulta, sabiendo quiénes son, qué derechos tienen y siendo menos proclives a sufrir. Pero muchas otras personas provienen de familias en las que no hay buenos límites, no se trasmite su importancia o no se enseña a los niños que tienen derechos. También puede que existan enfermedades de algún miembro u otras circunstancias que fuercen a representar un rol inadecuado para la edad en el ecosistema familiar y que impidan el aprendizaje de los límites. Por supuesto, ser abandonada emocionalmente, humillada, avergonzada y más aún abusada física o sexualmente daña la formación de límites.

Los problemas de límites son un síntoma inequívoco de haberse criado en una familia disfuncional.

No obstante, es muy importante que entiendas que el verdadero motivo de que no sepas poner límites hoy se debió a que convivir con personas emocionalmente enfermas y sin límites era tan incómodo, pesado y traumático que tuviste que desconectarte de tus emociones y tu cuerpo para poder resistir al menos los 18 largos años que tenías por delante.

Después llegaste a adulta y se esperaba que supieras poner límites pero no podías. Además de que nadie te había enseñado, seguías desconectada. Sin saber qué sientes, qué quieres o qué te pide el cuerpo. Pues hasta que no te permitas volver a sentir plenamente no podrás poner unos buenos límites a los demás.

Allí donde se produjo un abuso en tu infancia quedó un agujero en tus límites, que de no sanar y repararlo te hará vulnerable a otra invasión.

10 consejos para poner límites que promueven el amor

Te recuerdo que la primera responsabilidad que tienes en este mundo es cuidar lo mejor posible de ti y para eso se necesitan límites.

“Poner un límite” significa que con palabras u otra acción le dices a alguien que si no deja de comportarse contigo como lo está haciendo se acabará la relación. Le dices que te está dañando, usando, llevándose algo tuyo (concreto o abstracto), invadiendo o violando tus derechos, y no lo vas a consentir. Ser capaz de poner límites a las personas que amas es la mejor prueba de que has sanado las heridas de la infancia y has desarrollado unos límites sanos, ni muy flexibles ni muy rígidos.

“Poner un límite” es un acto que le dice al otro que tu prioridad es tu integridad.

Estos 10 consejos te ayudarán a realizar la saludable y beneficiosa tarea de decirle al otro cómo debe tratarte para conservar la relación y que no haya interferencias en tu mensaje.

  1. Es imprescindible que reconectes con tu parte emocionaltu niña interior, que es donde se encuentra quién eres para transmitírselo a los demás.
  1. Tus sentimientos son la clave. La rabia, el enfado, el cansancio, las lamentaciones y las quejas son indicadores que te alertan de que todavía no has puesto un límite necesario.
  1. Cuando te des cuenta de que necesitas poner un límite utiliza las menos palabras posibles. Hazlo cuanto antes, de forma clara, a ser posible sin enfadarte y sin dar muchas explicaciones. “No me llames, yo lo haré cuando pueda” “No voy a ir a comer el domingo” “No quiero hacer el amor hoy”. Si la persona insiste no trates de explicarte más, todo lo contrario, repite como un disco rayado “gracias pero no”.
  1. No puedes poner un límite y cuidar de los sentimientos de la otra persona al mismo tiempo. Confía en que el otro ya tiene la capacidad de gestionar bien sus propios sentimientos o que esta puede ser una oportunidad para que aprenda.
  1. Si no has puesto límites en mucho tiempo, da por hecho que te sentirás avergonzada y asustada durante un tiempo; pero tú hazlo igual. Recuerda que recogerás muchos frutos por esta práctica en el futuro.
  1. Lo difícil de poner un límite es mantenerlo, tienes que trabajar en ello aunque sea duro. De hecho, a menudo los límites más difíciles son a una misma. Si comes, trabajas, gastas de más o fumas, es a tu niña interior a quien debes poner límites. Si consigues aprender a dominarte a pesar de la incomodidad, te habrás convertido en una mujer hecha y derecha. Serás una adulta libre, muy segura y extremadamente atractiva para los demás.
  1. Pondremos límites cuando estemos preparadas para ponerlos, no antes. No cuando lo diga mi amiga, mi madre o el psicólogo, cuando lo sientas tú. Utiliza los ultimátums cuando estés preparada para cumplirlos.
  1. Los límites son para cuidarnos, no para controlar a los demás. Si tu novio se droga, decides ponerle un ultimátum “O las drogas o yo”) y este sigue bebiendo, la que te tienes que ir eres tú. No vale eso de “Le he puesto un límite a José, pero él no lo respeta.” El ultimátum no es para controlar al otro, es para que ambos elijáis lo que queréis.
  1. Poner límites también puede ser divertido. Aprender a identificar lo que nos gusta, nos duele o queremos después de mucho tiempo desconectadas puede convertirse en una temporada de emocionantes y sorprendentes descubrimientos. Podemos volver a sentirnos vivas como una niña que conoce el mundo por primera vez.
  1. Los límites reflejan tu desarrollo personal y contribuyen a él, un grupo de apoyo puede serte de gran utilidad para aprender lo que no pudiste cuando eras pequeña.

Tener límites claros significa que has logrado un ser fuerte, retroalimentado, sano y con la suficiente confianza en ti misma como para vivir plenamente.

Te has…

¡Endiosado! 🎉🎉🎉

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