.

¡Que tus Reyes no lleguen a Julio!

¡Que tus Reyes no lleguen a Julio!

La clave es sencilla: pensar antes de gastar.

Sencilla, pero no fácil, sobre todo en esos momentos en que nos entra la compulsión por comprar.

En estas fechas parecemos todos perros de Pavlov, ávidos y hambrientos, salivando, mientras un montón de estímulos nos han condicionado para comprar, comprar y  comprar.

Da igual que no tengas dinero, ni un presupuesto, ni siquiera la necesidad… La máxima es: tú compra ahora y paga después.

Perdemos la calma como ludópatas ante tantas lucecitas por todas partes y los anuncios de familias felices rodeando mesas abarrotadas de comida gourmet.

Muy bien, muy bonito, pero no hay ni necesidad ni propósito de este despilfarro y lo pagamos caro. Lo pagamos con nuestra libertad futura.

“¡Ay, es que son Navidades y viene mi hijo de Inglaterra y mi tía la de Cuenca y claro…! ¡Ay, es que los niños tienen que tener sus X regalos, como todos los demás!

Todo esto son ¡tonterías!

Se pueden hacer infinidad de cosas guays sin gastarte un dineral.

Es suficiente con traer a tus hijos ese regalo que les hace tanta ilusión. Pues, al fin y al cabo, solo le hacen caso a un regalo, aunque tengan mil.

Te digo más… Si los demás son todos borregos que necesitan cumplir con lo establecido, quedar igual o más que su vecino, o ser el mejor de su finca…, pues allá él o ella con sus elecciones y sus circunstancias.

Si te lo puedes permitir, estupendo. ¡Es tu elección! Yo encuentro miles de buenas maneras de gastar el dinero. Pero si esta es la tuya, todo correcto.

Pero… ¿Todo el mundo se puede permitir gastar una media 700€/persona? (Datos de Navidades 2015)

¡No lo creo!

Por lo que, si no te lo puedes permitir, significa que lo estás pagando a plazos o con visa o con un préstamo rápido, lo que todavía es económicamente más devastador.

Te ruego que por lo menos, lo reconsideres.

 

Reconsidera el montón de intereses que puedes estar pagando. Piensa que estás disfrutando de algo que no te corresponde, que no es tuyo y que te lleva a no poder dejar de trabajar, a que te preocupe ponerte enferma porque recae mucho sobre tus hombros…, en definitiva, a incrementar tu estrés, perjudicar tu salud y, sobre todo, hacerte menos libre en el futuro, puesto que lo estás hipotecando con una deuda.

 

Es de lo más desmotivador que el dinero que vayas a ganar con tu trabajo en 6 meses vista sea para pagar una deuda de algo que ya has disfrutado y que, por tanto, ya no tiene la capacidad de motivarte ni de emocionarte.

 

¿Realmente te merece la pena pasar unos Reyes simplemente bonitos visualmente? ¿Es esa la realidad que refleja tu vida hoy de verdad?

¿Estás de acuerdo con estar pagando hasta verano y que en verano vuelvas a NO poder permitirte otra vez las vacaciones porque recién has acabado de pagar los Reyes, y volver a empezar otra vez con más deuda?

¿No será mejor que te bajes de esta rueda de hámster y aceptes tu situación, te pongas a administrar y a hacer un presupuesto para lo que sí importa de verdad para ti y plantearlo para el año que viene?

¿No será mejor que dejes de consumir y de ser esclavo de tus deudas, de mantener tu estatus y, a cambio, vivas más feliz, tengas más tiempo para jugar con tus hijos y menos estrés para cuidar de tu salud?

 

Sí, lo sé. Es difícil bajarse de la rueda, nunca viene bien. Y también es complicado dejar de compararse.  Pero yo lo hice y te puedo asegurar que ¡no te arrepentirás!

Todos queremos lo mejor y, si puede ser, ¡ya! Pero tú tienes un plan. Tú vas a reflexionar y buscar la manera de sacar lo mejor de ti y de tu vida, pues gastando de más en cosas que no necesitas, no es el camino.

 

“Hemos construido un sistema que nos persuade a gastar dinero que no tenemos, en cosas que no necesitamos, para crear impresiones que no durarán, en personas que no nos importan”.

Emile Henri Gauvreay 

 

Cuando nos pillemos pensando en lo mucho que tienen otros, tenemos que recobrar el sano juicio inmediatamente y preguntarnos: ¿A cambio de qué?

¿De su libertad futura, su salud, su tiempo para disfrutar?

¿Productos y consumo a cambio de tu tranquilidad, tu libertad y tu tiempo para disfrutar la vida con los tuyos? No gracias.

 

Podemos pasar unas dulces Fiestas y seguir conscientes con el presupuesto familiar. Así que, tú a lo tuyo. Sigue comprometida con tu visión austera y serena de la vida, porque en realidad la felicidad no tiene nada que ver con tener cosas como se nos ha hecho creer. La verdadera felicidad tiene mucho más que ver con tu salud, tus relaciones y con tu libertad de elección.

Las buenas fiestas son las que se acaban el 6  de diciembre y no dentro de 6 meses.

 Acción a aplicar:

Con cualquier compra que NO esté en tu lista de necesidades y regalos previamente previstos, deberás esperar un mínimo de 24 a 48 horas para decidir si entonces todavía la necesitas.

¡Únete con nosotras a esta tribu de mujeres que toman las riendas de su vida!

Menos es más.

¡Endiósate!

 

e_book

¡SUSCRÍBETE a la newsletter

y recibe nuestro EBOOK GRATIS!

No Comments

Post A Comment